Este era otro día normal para mí… Me levanté del suelo cogí mis cartones y mi bote y fui a tientas a algún sitio donde pedir limosna. Era muy temprano pues aún no sentía el calor del sol. Coloqué el cartón en el suelo donde me senté, mi bote a la derecha y detrás el cartón… “Por favor ayúdenme, soy ciego”. Empecé a sentir los primeros rayos de sol y empecé a oír los primeros pasos… Tuve suerte pues era una zona concurrida… O eso creía. Cada bastante tiempo oía una moneda caer. Pero no en el bote, ni mucho menos. Me las tiraban. Me daban en el cuerpo y luego tardaba bastante tiempo en encontrarlas a tientas. También había gente que la depositaba en el bote con mucho cuidado y yo les agradecía… Pero nunca tuve demasiada limosna y siempre me costó mucho. De repente oí unos pasos muy cerca de mí… Que se acabaron por parar delante de mí… Moví mis manos hacia delante… Y toqué unos zapatos. De tacón. Era una mujer. Que me dio un billete de 10 euros. Cosa que agradecí muchísimo. De repente, escuché la voz mas dulce que había oído en mi vida. “Ahora vuelvo, préstame tu cartón escrito”. Yo le dije que por favor no se lo llevara pero dijo: “confía en mi”. Escuché esos pasos alejarse, pero no tardaron mucho en volver. Volví a escuchar esa voz tan bonita: “Toma, quizá esto te ayude.” Era un cartón nuevo… “Tiene algo escrito” Me dijo. Le pregunté y le pregunté que me dijera, por favor, qué ponía. No me contestó. Tan sólo la escuché reír y decir… “Tranquilo, luego volveré”. Y escuché alejarse esos pasos… De repente, con el paso de las horas cada vez iba recibiendo mas y mas monedas, todas depositadas en el vaso. Incluso recibí algo de comida. Hasta que mi jarra se llenó. Era algo que nunca me había ocurrido. Sus pasos volvieron… Ya no sentía la luz del sol. Toqué sus zapatos y vi que era ella… “Muchas gracias, señorita” Le dije. “¿Qué pone en el cartón? ¿Qué hizo?” Ella dijo: “Simplemente… Decir lo que tú decías. Pero de otra forma”. Entonces lo supe. Cambió mi cartón… “Por favor ayúdenme, soy ciego”. Y puso el otro que ella confeccionó “Hace un día precioso y NO puedo verlo…”
By Lars Arokh
¡¡Despiértame así cada mañana!!
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kHay algo que llevo pensando durante algunas semanas… Todos tenemos una misión en la vida. Aunque puede ser aparentemente pequeña… O una misión a gran escala. Puede ser una persona que en toda su vida, llegue un día y salve la vida de otra. Y que gracias a haber salvado esa vida, pasen cosas buenas. O puede ser una misión como la que podría ser la de alguien de algún servicio humanitario. ¿Tiene el mismo valor una misión que otra? Ahora… Pongamos otro caso. La gente que nos intentaba hundir la infancia / adolescencia que muchos hemos tenido en nuestras clases o barrio. Es@ que nos odiaba a muerte y nos hacía parecer débiles. Es@ que nos hacía la vida imposible. ¿Es factible pensar que su misión fuera precisamente esa? ¿Y que gracias a esos momentos malos y personas seamos ahora fuertes? ¿Que seamos realmente maduros y no estemos pensando en lo que la mayoría? Ahora… Pensemos en la gente que no encuentra o no hace a propósito su misión. Esas personas que aparentemente van sin rumbo por la vida. Esas que no son felices y viven en una amargura permanente. Podríamos pensar en que precisamente por eso no son felices. Por esa misión que no han cumplido bien porque no la encontraron, o bien porque aún sabiéndola no quisieron hacerla realidad. Es perfectamente posible que cuando pasa eso, al no cumplir tu misión… No vivas la vida que realmente tendrías que estar viviendo. ¿ Creéis que las personas sinceras son… digamos… malas ? Esos comentarios directos. Esa falta de lo que algunos llamarían “escrúpulos” a la hora de decir las cosas. (No os confundáis con las personas directas, esas pueden mentir. Me refiero a esas personas que dicen las cosas como son.) Yo personalmente creo que no. La verdad te puede hacer sentir de dos maneras. Mal o bien. Si te hace sentir bien, es que estás de acuerdo. Pero… ¿Y cuándo te hace sentir mal? Molesta. Indigna que lo digan. Pero ya por eso, ¿deja de ser verdad?. No. Pienso que la mejor manera de vivir la vida y de realizar una misión en este mundo es de la forma mas sincera posible. Y esas personas son de incuestionable valor para ello. Porque aparte de abrirte los ojos, lo están haciendo por ti. Para que te des cuenta de muchas cosas. Así pues venimos con una misión, y la cual deberíamos de realizar todos. Como dice el gran Nach:
“Tu nombre es la prueba de que existes con un grito eterno,
la voz que nace y te hace atravesar el tiempo.
La esencia que te diferencia y te hace brillar.
El arma que une metas y recuerdos.
Tú tienes el mas grande poder que nos fue dado.
La palabra que libera afectos encadenados.
El don de poder ser alguien dentro de un silencio enfermo
que te atrapa para hacer de ti su siervo”
Así pues cada día es una oportunidad. Hay que luchar en estos desiertos de cemento. Buscar el camino.
Y me vuelvo a remitir al gran Nach:
“Así que saca de una vez por todas tu pasión, tu furia
pasa a la acción arrinconando a la penuria
y recuerda que cada emoción muere cuando se esconde.”
By Lars Arokh
-¿Qué es el verdadero amor?
El sentir que quieres estar con esa persona toda tu vida. Y maldecir al destino por no haber podido darle tus besos antes. Sentir que quieres envejecer a su lado. Y morir sin más besos que los suyos. Que se apague el sol, y que te dé igual, pues cada día que despiertes amanecerás al lado de una estrella, que te da calor, que te alumbra y que para ti es tu mundo.
-¿Qué es la vida?
Para mí la vida es insignificante en la soledad. Solamente es verdaderamente importante al lado de una persona especial. Pues da el sentido a todas tus acciones y saca lo mejor de ti. Una vida dedicada a esa persona y a tu familia. Con todo lo que conlleva. Un trabajo para salir adelante, y poder vivir. La felicidad de la independencia con quien amas. Y al final del trayecto… Mirar atrás y ser feliz. Feliz como nunca antes por la vida que has tenido, que la has vivido como has querido. Y morir feliz.
-¿Qué es el destino?
El destino es el que dicta toda y cada una de las cosas que pasarán. Y yo personalmente le agradezco que haya pasado todo lo que ha pasado… Porque si no no estaría aquí, haciendo esto. Ni te habría regalado cada una de esas sonrisas sinceras. Ni habría probado el manantial que me da la vida… Tus besos.
-¿Qué es un alma perdida?
En mi caso lo veo como aquella que no quiere vivir. Bueno, más bien le da igual vivir y de que forma lo haga. Vive por vivir. No sabe su misión. No sabe para qué está aquí. Pero siempre hay alguien o algo que puede remediar eso. Darle sentido a todo. Darle sentido a una vida. Darle sentido a que un corazón pueda latir. Que no esté latiendo porque sí.
Así que relacionando todo esto…
Puedo decir que…
“Quiero ser tu verdadero amor, quiero ser tu vida.
Adoro que el destino me uniera a tí.
Gracias por encontrar y cuidar mi alma perdida.”
FDO: Lars Arokh